martes, 5 de mayo de 2009
video, Espero de Mario Benedetti
Este es el video que se realizo con el poema de Mario Benedetti.
Espero que sea de su agrado.
viernes, 24 de abril de 2009
FORO LEYENDAS DE GUATEMALA

El foro leyendas de Guatemala fue organizado por el septimo semestre de licenciatura de la escuela de ciencias de la comunicacion, inicio a las cinco y media con los acto protocolarios del evento, este foro trato sobre esas historias mas que historias leyendas que de niños nos aterrorizaban bastante y ahora de grandes aun creemos en ellas y creo que un poco mas porque es a uno de adulto cuando mas se le aparecen estos personajes que aun no lo admitamos al caer la noche llegamos a creer que estan a la vuelta de la esquina y como no nos va a dar miedo el solo escuhar a la llorona o ver a la siguanaba...
LA LLORONA

Cuentan que la Llorona es el alma en pena de una mujer despojada de sus hijos, por eso su llanto errabundo. En algunos relatos aparece una mujer enloquecida quien no aguantó la miseria, acabando con ella y sus hijos. Entonces el alma quedó vagando por los pueblos, preguntando por sus hijos y lamentando su tragedia.
La Llorona es pues, independientemente de las circunstancias y variantes que cada región le de a su identidad, un mito genérico de los que personifican a un espíritu de una madre en pena.
LA SIGUANABA

Según lo que cuenta la leyenda, todos los trasnochadores están propensos a encontrarla. Sin embargo, persigue con más insistencia a los hombres enamorados, a los Don Juanes que hacen alarde de sus conquistas amorosas. A estos, la Siguanaba se les aparece en cualquier tanque de agua en altas horas de la noche, o a orillas de ríos según otras versiones. La ven bañándose con guacal de oro y peinando su hermoso cabello negro con un peine del mismo metal, su bello cuerpo se trasluce a través del camisón.
Dicen las tradiciones que el hombre que la mira se vuelve loco por ella. Entonces, la Siguanaba lo llama, y se lo va llevando hasta un barranco. Enseña la cara cuando ya se lo ha ganando, su rostro se vuelve como de muerta, sus ojos se salen de sus cuencas y se tornan rojos como si sangraran,su antes tersa y delicada piel se torna arrugada y verduzca, sus uñas crecen y suelta una estridente risa que paraliza de terror al que la escucha. Para no perder su alma, el hombre debe morder una cruz o una medallita y encomendarse a Dios. Otra forma de librarse del influjo de la Siguanaba, consiste en hacer un esfuerzo supremo y acercarse a ella lo más posible, tirarse al suelo cara al cielo, estirar la mano hasta tocarle el pelo, y luego halárselo. Así la Siguanaba se asusta y se tira al barranco. Otras versiones dicen que debe agarrarse de una mata de escobilla, y así, cuando ella tira de uno, al agarrase la víctima de la escobilla, ella siente que le halan el pelo. Esta última práctica es más efectiva, ya que es el antídoto propio que contrarresta el poder maléfico de esta mujer mágica. Un método funcional al observar a una mujer en el río sin saber si es la Siguanaba, consiste en gritar tres veces seguidas: "No te vas a ir María pata de gallina"; si es la Siguanaba se asustará y se lanzará al barranco, si no era ella te dirán que sos un loco; pero se te pasara el susto. Toma las precauciones del caso de lo contrario no te preguntes si algún día te dicen que fuieste jugado por la Siguanaba.
EL CADEJO

Según las leyendas en Guatemala, es un animal fantásmagórico que aparece en suelo guatemalteco. La versión más conocida de este animal es la de forma de un perro de color negro y ojos rojos que pareciera tienen fuego. Se cree que cuida a aquellos que se embriagan y deambulan por las noches ayudándoles a encontrar el camino a casa o bien durmiendo cerca de ellos para evitar les roben o dañen. Las otras versiones refieren que este ser tiene dualidad, el negro y blanco, este último cuida de mujeres en el mismo estado físico, sin embargo éstos son rivales y no pierden oportunidad de agredirse, aunque se narra que se han unido para salvaguardar a sus protegidos de otro espectro como La Llorona, Siguanaba o de algún maleante.
EL SOMBRERON
El Sombrerón, también llamado Tzitzimite, es un personaje mitológico de las Leyendas Guatemaltecas. Es representando como un enano que lleva consigo un enorme sombrero, dando serenatas a las mujeres que elige les trenza el pelo en la noche y tratando de que se vayan con él formando parte de la amplia gama de almas perdidas por este ente. Carga una guitarra y viaja en una mula que lleva carbón. Es un ranchero del norte de México, que cante rancheras y enloquece a todos,especialmente a las mujeres por su encantador sombrero de ranchero. Es uno de los últimos vestigios de la "Pequeña Latinoamérica".

Celso Lara en su descripción de la leyenda "Lágrimas del Sombrerón", en su libro "Por los viejos Barrios de la Ciudad de Guatemala" refiere:
"...Cosa rara en verdad era este carbonero: pequeñísimo, vestido de negro y con un cinturón brillante que redeaba su cuerpo menudo. Impecables botines de charol calzaban sus pies, en los aules un par de espuelas plateadas salpicaban luz en la oscuridad. Al hombro una guitarra de cajeta(...) y sobre su cabeza un enorme sombrero de alas anchas que casi lo oculta por completo"
Y es que las historias son muchas, el evento conto con la participacion deL lic. Haroldo Rodas y la doctora Gladys Tobar a excepcion del lic. Celso Lara que no estuvo presente en la actividad, los panelistas hablaron sobre las leyendas como nacieron y en que lugares aparecian, tambien mencionaron la institucion que se encarga de ver todos estos sucesos que es el Centro de Estudios Folkloricos (CEFOL).
Ya para finalizar se realizo un segmento de preguntas a mi parecer muy malo ya que el publico en este caso la mayoria de estudiantes y demas personas teniamos que hacer a los profesionales, pero un personaje se le podria decir realizo dos preguntas que abarcaron bastante tiempo y ademas eran sin sentido lo cual dejo que el tiempo se agotara y que uno ya no preguntara.
Asi fue como se termino el evento con las palabras por parte del representante de la Escuela de Ciencias de la Comunicacion, quien nos recordo nuevamente que las leyendas no mueren si no que viven cada dia mas, cuando al caer el alba uno pensando en la llorona o la siguanaba dice muy buenas noches.
jueves, 19 de marzo de 2009
EsperoTe espero cuando la noche se haga día,suspiros de esperanzas ya perdidas.No creo que vengas, lo sé,sé que no vendrás.Sé que la distancia te hiere,sé que las noches son más frías,Sé que ya no estás.Creo saber todo de ti.Sé que el día de pronto se te hace noche:sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,sé que soy un idiota al esperarte,Pues sé que no vendrás.Te espero cuando miremos al cielo de noche:tu allá, yo aquí, añorando aquellos díasen los que un beso marcó la despedida,Quizás por el resto de nuestras vidas.Es triste hablar así.Cuando el día se me hace de noche,Y la Luna oculta ese sol tan radiante.Me siento sólo, lo sé,nunca supe de nada tanto en mi vida,solo sé que me encuentro muy sólo,y que no estoy allí.Mis disculpas por sentir así,nunca mi intención ha sido ofenderte.Nunca soñé con quererte,ni con sentirme así.Mi aire se acaba como agua en el desierto.Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.Mi esperanza de vivir eres tu,y no estoy allí.¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.Porque todas las noches me torturo pensando en ti.¿Por qué no solo me olvido de ti?¿Por qué no vivo solo así?¿Por qué no solo....
este fue el versona de mario benedetti seleccionado para el video
este fue el versona de mario benedetti seleccionado para el video
jueves, 12 de marzo de 2009
POEMAS DE OLIVERIO GIRONDO
A MI
Los más oscuros estremecimientos a míentre las extremidades de la nochelos abandonos que crepitancuanto vino a mí acompañadopor los espejismos del deseolo enteramente terso en la penumbralas crecidas menores ya con lunaaunque el ensueño ulule entre mandíbulas transitoriaslas teclas que nos tocan hasta el hueso del gritolos caminos perdidos que se encuentranbajo el follaje del llanto de la tierrala esperanza que espera los trámites del trancepor mucho que se apoye en las coyunturas de lo fortuitoa mí a mí la plena íntegra bella a mí hórrida vida
ALTA NOCHE
De vértices quemadosde subsueño de cauces de preausencia de huracanados rostros que trasmigrande complejos de niebla de gris sangrede soterráneas ráfagas de ratas de trasfiebre invadidacon su animal doliente cabellera de líbidosu satélite angoray sus ramos de sombras y su aliento que entrecorre las algas del pulso de lo inmóvildesde otra arena oscura y otro ahora en los huesosmientras las piedras comen su moho de anestesia y los dedos se apagan y arrojan su cenizadesde otra orilla prófuga y otras costas refluye a otro silencioa otras huecas arteriasa otra grisurarefluyey se desqueja.
CANSANCIO
Y de los replanteosy recontradiccionesy reconsentimientos sin o con sentimiento cansadoy de los repropósitosy de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezablesy del revés y del derechoy de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y remembranzas y remembranas de pegajosísimos labiosy de lo insípido y lo sípido de lo remucho y lo repoco y lo remenosrecansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductosrepletamente cansado de tanto retanteo y remasajey treta terca en tetasy recomienzo erectoy reconcubitedioy reconcubicórneo sin remedioy tara vana en ansia de alta resonanciay rato apenas nato ya árido tardo graso dromedarioy poro locoy parco espasmo enanoy monstruo torvo sorbo del malogro y de lo pornodrásticocansado hasta el estrabismo mismo de los huesosde tanto error errantey queja quenay desatino tísicoy ufano urbano bípedo hidefaloescombro caminantepor vicio y sino y tipo y líbido y oficiorecansadísimode tanta tanta estanca remetáfora de la náuseay de la revirgísima inocenciay de los instintitos perversitosy de las ideítas reputitasy de las ideonas reputonasy de los reflujos y resacas de las resecas circunstanciasdesde qué mares padresy lunares mareas de resonancias huecasy madres playas cálidas de hastío de alas calmassempiternísimamente archicansadoen todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo o sensitivo tibioremeditativo o remetafísico y reartístico típicoy de los intimísimos remimos y recaricias de la lenguay de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulasy sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabrassimplemente cansado del cansanciodel harto tenso extenso entrenamiento al engusanamientoy al silencio
Los más oscuros estremecimientos a míentre las extremidades de la nochelos abandonos que crepitancuanto vino a mí acompañadopor los espejismos del deseolo enteramente terso en la penumbralas crecidas menores ya con lunaaunque el ensueño ulule entre mandíbulas transitoriaslas teclas que nos tocan hasta el hueso del gritolos caminos perdidos que se encuentranbajo el follaje del llanto de la tierrala esperanza que espera los trámites del trancepor mucho que se apoye en las coyunturas de lo fortuitoa mí a mí la plena íntegra bella a mí hórrida vida
ALTA NOCHE
De vértices quemadosde subsueño de cauces de preausencia de huracanados rostros que trasmigrande complejos de niebla de gris sangrede soterráneas ráfagas de ratas de trasfiebre invadidacon su animal doliente cabellera de líbidosu satélite angoray sus ramos de sombras y su aliento que entrecorre las algas del pulso de lo inmóvildesde otra arena oscura y otro ahora en los huesosmientras las piedras comen su moho de anestesia y los dedos se apagan y arrojan su cenizadesde otra orilla prófuga y otras costas refluye a otro silencioa otras huecas arteriasa otra grisurarefluyey se desqueja.
CANSANCIO
Y de los replanteosy recontradiccionesy reconsentimientos sin o con sentimiento cansadoy de los repropósitosy de los reademanes y rediálogos idénticamente bostezablesy del revés y del derechoy de las vueltas y revueltas y las marañas y recámaras y remembranzas y remembranas de pegajosísimos labiosy de lo insípido y lo sípido de lo remucho y lo repoco y lo remenosrecansado de los recodos y repliegues y recovecos y refrotes de lo remanoseado y relamido hasta en sus más recónditos reductosrepletamente cansado de tanto retanteo y remasajey treta terca en tetasy recomienzo erectoy reconcubitedioy reconcubicórneo sin remedioy tara vana en ansia de alta resonanciay rato apenas nato ya árido tardo graso dromedarioy poro locoy parco espasmo enanoy monstruo torvo sorbo del malogro y de lo pornodrásticocansado hasta el estrabismo mismo de los huesosde tanto error errantey queja quenay desatino tísicoy ufano urbano bípedo hidefaloescombro caminantepor vicio y sino y tipo y líbido y oficiorecansadísimode tanta tanta estanca remetáfora de la náuseay de la revirgísima inocenciay de los instintitos perversitosy de las ideítas reputitasy de las ideonas reputonasy de los reflujos y resacas de las resecas circunstanciasdesde qué mares padresy lunares mareas de resonancias huecasy madres playas cálidas de hastío de alas calmassempiternísimamente archicansadoen todos los sentidos y contrasentidos de lo instintivo o sensitivo tibioremeditativo o remetafísico y reartístico típicoy de los intimísimos remimos y recaricias de la lenguay de sus regastados páramos vocablos y reconjugaciones y recópulasy sus remuertas reglas y necrópolis de reputrefactas palabrassimplemente cansado del cansanciodel harto tenso extenso entrenamiento al engusanamientoy al silencio
POEMAS DE ALFONSINA STORNI
ALMA DESNUDA
Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares. Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla. Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera. Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve. Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice: libad sobre las cosas. Alma que ha de morir de una fragancia De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia. Alma que nada sabe y todo niega Y negando lo bueno el bien propicia Porque es negando como más se entrega. Alma que suele haber como delicia Palpar las almas, despreciar la huella, Y sentir en la mano una caricia. Alma que siempre disconforme de ella, Como los vientos vaga, corre y gira; Alma que sangra y sin cesar delira Por ser el buque en marcha de la estrella.
DOLOR
Quisiera esta tarde divina de octubre pasear por la orilla lejana del mar; que la arena de oro, y las aguas verdes, y los cielos puros me vieran pasar. Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, como una romana, para concordar con las grandes olas, y las rocas muertas y las anchas playas que ciñen el mar. Con el paso lento, y los ojos fríos y la boca muda, dejarme llevar; ver cómo se rompen las olas azules contra los granitos y no parpadear; ver cómo las aves rapaces se comen los peces pequeños y no despertar; pensar que pudieran las frágiles barcas hundirse en las aguas y no suspirar; ver que se adelanta, la garganta al aire, el hombre más bello, no desear amar... Perder la mirada, distraídamente, perderla y que nunca la vuelva a encontrar: y, figura erguida, entre cielo y playa, sentirme el olvido perenne del mar
DOS PALABRAS
Esta noche al oído me has dicho dos palabras Comunes. Dos palabras cansadas De ser dichas. Palabras Que de viejas son nuevas. Dos palabras tan dulces que la luna que andaba Filtrando entre las ramas Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento Moverme para echarla. Tan dulces dos palabras ?Que digo sin quererlo? ¡oh, qué bella, la vida!? Tan dulces y tan mansas Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman. Tan dulces y tan bellas Que nerviosos, mis dedos, Se mueven hacia el cielo imitando tijeras. Oh, mis dedos quisieran Cortar estrellas.
Soy un alma desnuda en estos versos, Alma desnuda que angustiada y sola Va dejando sus pétalos dispersos. Alma que puede ser una amapola, Que puede ser un lirio, una violeta, Un peñasco, una selva y una ola. Alma que como el viento vaga inquieta Y ruge cuando está sobre los mares, Y duerme dulcemente en una grieta. Alma que adora sobre sus altares, Dioses que no se bajan a cegarla; Alma que no conoce valladares. Alma que fuera fácil dominarla Con sólo un corazón que se partiera Para en su sangre cálida regarla. Alma que cuando está en la primavera Dice al invierno que demora: vuelve, Caiga tu nieve sobre la pradera. Alma que cuando nieva se disuelve En tristezas, clamando por las rosas con que la primavera nos envuelve. Alma que a ratos suelta mariposas A campo abierto, sin fijar distancia, Y les dice: libad sobre las cosas. Alma que ha de morir de una fragancia De un suspiro, de un verso en que se ruega, Sin perder, a poderlo, su elegancia. Alma que nada sabe y todo niega Y negando lo bueno el bien propicia Porque es negando como más se entrega. Alma que suele haber como delicia Palpar las almas, despreciar la huella, Y sentir en la mano una caricia. Alma que siempre disconforme de ella, Como los vientos vaga, corre y gira; Alma que sangra y sin cesar delira Por ser el buque en marcha de la estrella.
DOLOR
Quisiera esta tarde divina de octubre pasear por la orilla lejana del mar; que la arena de oro, y las aguas verdes, y los cielos puros me vieran pasar. Ser alta, soberbia, perfecta, quisiera, como una romana, para concordar con las grandes olas, y las rocas muertas y las anchas playas que ciñen el mar. Con el paso lento, y los ojos fríos y la boca muda, dejarme llevar; ver cómo se rompen las olas azules contra los granitos y no parpadear; ver cómo las aves rapaces se comen los peces pequeños y no despertar; pensar que pudieran las frágiles barcas hundirse en las aguas y no suspirar; ver que se adelanta, la garganta al aire, el hombre más bello, no desear amar... Perder la mirada, distraídamente, perderla y que nunca la vuelva a encontrar: y, figura erguida, entre cielo y playa, sentirme el olvido perenne del mar
DOS PALABRAS
Esta noche al oído me has dicho dos palabras Comunes. Dos palabras cansadas De ser dichas. Palabras Que de viejas son nuevas. Dos palabras tan dulces que la luna que andaba Filtrando entre las ramas Se detuvo en mi boca. Tan dulces dos palabras Que una hormiga pasea por mi cuello y no intento Moverme para echarla. Tan dulces dos palabras ?Que digo sin quererlo? ¡oh, qué bella, la vida!? Tan dulces y tan mansas Que aceites olorosos sobre el cuerpo derraman. Tan dulces y tan bellas Que nerviosos, mis dedos, Se mueven hacia el cielo imitando tijeras. Oh, mis dedos quisieran Cortar estrellas.
POEMAS DE OCTAVIO PAZ
DOS CUERPOS
Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la noche relámpago. Dos cuerpos frente a frente son dos astros que caen en un cielo vacío.
EL DESCONOCIDO
La noche nace en espejos de luto. Sombríos ramos húmedos ciñen su pecho y su cintura, su cuerpo azul, infinito y tangible. No la puebla el silencio: rumores silenciosos, peces fantasmas, se deslizan, fosforecen, huyen. La noche es verde, vasta y silenciosa. La noche es morada y azul. Es de fuego y es de agua. La noche es de mármol negro y de humo. En sus hombros nace un río que se curva, una silenciosa cascada de plumas negras. La noche es un beso infinito de las tinieblas infinitas. Todo se funde en ese beso, todo arde en esos labios sin límites, y el nombre y la memoria son un poco de ceniza y olvido en esa entraña que sueña. Noche, dulce fiera, boca de sueño, ojos de llama fija y ávida, océano, extensión infinita y limitada como un cuerpo acariciado a oscuras, indefensa y voraz como el amor, detenida al borde del alba como un venado a la orilla del susurro o del miedo, río de terciopelo y ceguera, respiración dormida de un corazón inmenso, que perdona: el desdichado, el hueco, el que lleva por máscara su rostro, cruza tus soledades, a solas con su alma. Tu silencio lo llama, rozan su piel tus alas negras, donde late el olvido sin fronteras, mas él cierra los poros de su alma al infinito que lo tienta, ensimismado en su árida pelea. Nadie lo sigue, nadie lo acompaña. En su boca elocuente la mentira se anida, su corazón está poblado de fantasmas y el vacío hace desiertos los latidos de su pecho. Dos perros amarillos, hastío y avidez, disputan en su alma. Su pensamiento recorre siempre las mismas salas deshabitadas, sin encontrar jamás la forma que agote su impaciencia, el muro del perdón o de la muerte. Pero su corazón aún abre las alas como un águila roja en el desierto. Suenan las flautas de la noche. El mundo duerme y canta. Canta dormido el mar; ojo que tiembla absorto, el cielo es un espejo donde el mundo se contempla, lecho de transparencia para su desnudez. Él marcha solo, infatigable, encarcelado en su infinito, como un solitario pensamiento, como un fantasma que buscara un cuerpo.
FRENTE AL MAR
1 ¿La ola no tiene forma? En un instante se esculpe y en otro se desmorona en la que emerge, redonda. Su movimiento es su forma. 2 Las olas se retiran ?ancas, espaldas, nucas? pero vuelven las olas ?pechos, bocas, espumas?. 3 Muere de sed el mar. Se retuerce, sin nadie, en su lecho de rocas. Muere de sed de aire.
Dos cuerpos frente a frente son a veces dos olas y la noche es océano. Dos cuerpos frente a frente son a veces dos piedras y la noche desierto. Dos cuerpos frente a frente son a veces raíces en la noche enlazadas. Dos cuerpos frente a frente son a veces navajas y la noche relámpago. Dos cuerpos frente a frente son dos astros que caen en un cielo vacío.
EL DESCONOCIDO
La noche nace en espejos de luto. Sombríos ramos húmedos ciñen su pecho y su cintura, su cuerpo azul, infinito y tangible. No la puebla el silencio: rumores silenciosos, peces fantasmas, se deslizan, fosforecen, huyen. La noche es verde, vasta y silenciosa. La noche es morada y azul. Es de fuego y es de agua. La noche es de mármol negro y de humo. En sus hombros nace un río que se curva, una silenciosa cascada de plumas negras. La noche es un beso infinito de las tinieblas infinitas. Todo se funde en ese beso, todo arde en esos labios sin límites, y el nombre y la memoria son un poco de ceniza y olvido en esa entraña que sueña. Noche, dulce fiera, boca de sueño, ojos de llama fija y ávida, océano, extensión infinita y limitada como un cuerpo acariciado a oscuras, indefensa y voraz como el amor, detenida al borde del alba como un venado a la orilla del susurro o del miedo, río de terciopelo y ceguera, respiración dormida de un corazón inmenso, que perdona: el desdichado, el hueco, el que lleva por máscara su rostro, cruza tus soledades, a solas con su alma. Tu silencio lo llama, rozan su piel tus alas negras, donde late el olvido sin fronteras, mas él cierra los poros de su alma al infinito que lo tienta, ensimismado en su árida pelea. Nadie lo sigue, nadie lo acompaña. En su boca elocuente la mentira se anida, su corazón está poblado de fantasmas y el vacío hace desiertos los latidos de su pecho. Dos perros amarillos, hastío y avidez, disputan en su alma. Su pensamiento recorre siempre las mismas salas deshabitadas, sin encontrar jamás la forma que agote su impaciencia, el muro del perdón o de la muerte. Pero su corazón aún abre las alas como un águila roja en el desierto. Suenan las flautas de la noche. El mundo duerme y canta. Canta dormido el mar; ojo que tiembla absorto, el cielo es un espejo donde el mundo se contempla, lecho de transparencia para su desnudez. Él marcha solo, infatigable, encarcelado en su infinito, como un solitario pensamiento, como un fantasma que buscara un cuerpo.
FRENTE AL MAR
1 ¿La ola no tiene forma? En un instante se esculpe y en otro se desmorona en la que emerge, redonda. Su movimiento es su forma. 2 Las olas se retiran ?ancas, espaldas, nucas? pero vuelven las olas ?pechos, bocas, espumas?. 3 Muere de sed el mar. Se retuerce, sin nadie, en su lecho de rocas. Muere de sed de aire.
POEMAS DE SOR JUANA INES DE LA CRUZ
UNA FANTASIA CONTENTA
Deténte, sombra de mi bien esquivo,imagen del hechizo que más quiero,bella ilusión por quien alegre muero,dulce ficción por quien penosa vivo.Si al imán de tus gracias atractivosirve mi pecho de obediente acero,¿para qué me enamoras lisonjero,si has de burlarme luego fugitivo?Mas blasonar no puedes satisfechode que triunfa de mí tu tiranía;que aunque dejas burlado el lazo estrechoque tu forma fantástica ceñía,poco importa burlar brazos y pechosi te labra prisión mi fantasía.
EL MISMO ASUNTO
Feliciano me adora y le aborrezco;Lisardo me aborrece y yo le adoro;por quien no me apetece ingrato, lloro,y al que me llora tierno, no apetezco:a quien más me desdora, el alma ofrezco;a quien me ofrece víctimas, desdoro;desprecio al que enriquece mi decoroy al que le hace desprecios enriquezco;si con mi ofensa al uno reconvengo,me reconviene el otro a mí ofendidoy al padecer de todos modos vengo;pues ambos atormentan mi sentido;aquéste con pedir lo que no tengoy aquél con no tener lo que le pido.
DE AMOR
Cuando mi error y tu vileza veo,contemplo, Silvio, de mi amor errado,cuán grave es la malicia del pecado,cuán violenta la fuerza de un deseo.A mi misma memoria apenas creoque pudiese caber en mi cuidadola última línea de lo despreciado,el término final de un mal empleo.Yo bien quisiera, cuando llego a verte,viendo mi infame amor poder negarlo;mas luego la razón justa me advierteque sólo me remedia en publicarlo;porque del gran delito de querertesólo es bastante pena confesarlo.
Deténte, sombra de mi bien esquivo,imagen del hechizo que más quiero,bella ilusión por quien alegre muero,dulce ficción por quien penosa vivo.Si al imán de tus gracias atractivosirve mi pecho de obediente acero,¿para qué me enamoras lisonjero,si has de burlarme luego fugitivo?Mas blasonar no puedes satisfechode que triunfa de mí tu tiranía;que aunque dejas burlado el lazo estrechoque tu forma fantástica ceñía,poco importa burlar brazos y pechosi te labra prisión mi fantasía.
EL MISMO ASUNTO
Feliciano me adora y le aborrezco;Lisardo me aborrece y yo le adoro;por quien no me apetece ingrato, lloro,y al que me llora tierno, no apetezco:a quien más me desdora, el alma ofrezco;a quien me ofrece víctimas, desdoro;desprecio al que enriquece mi decoroy al que le hace desprecios enriquezco;si con mi ofensa al uno reconvengo,me reconviene el otro a mí ofendidoy al padecer de todos modos vengo;pues ambos atormentan mi sentido;aquéste con pedir lo que no tengoy aquél con no tener lo que le pido.
DE AMOR
Cuando mi error y tu vileza veo,contemplo, Silvio, de mi amor errado,cuán grave es la malicia del pecado,cuán violenta la fuerza de un deseo.A mi misma memoria apenas creoque pudiese caber en mi cuidadola última línea de lo despreciado,el término final de un mal empleo.Yo bien quisiera, cuando llego a verte,viendo mi infame amor poder negarlo;mas luego la razón justa me advierteque sólo me remedia en publicarlo;porque del gran delito de querertesólo es bastante pena confesarlo.
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